Consejos para los Padres:Los Niños-Adolescentes y la Comida
TIPS PARA LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS-ADOLESCENTES:Alimentación Saludable para una Vida Plena
Una buena nutrición permite a los niños crecer de forma saludable, sin importar si es un niño o adolescente. Los padres tienen en sus manos la decisión de tomar las medidas necesarias para mejorar su nutrición, formando buenos hábitos alimenticios, en lo posible desde que los hijos/as están en su etapa de niñez .
Establecer un horario regular para las comidas en familia.
Servir una variedad de alimentos y refrigerios saludables.
Darle un buen ejemplo siguiendo una dieta nutritiva.
- Evitar las peleas por la comida.
- Involucrar a los niños en el proceso.
Optar por estas medidas no es sencillo, pues los padres de familia poseen responsabilidades, y la comida rápida es una solución a la hora de alimentarse.
Comidas en familia
Comer en familia es agradable para padres e los hijos. A los niños les agrada la previsibilidad de las comidas en familia, y los padres pueden ponerse al día con sus hijos. Los niños que participan en comidas en familia con regularidad presentan estas características:
- Mayor probabilidad de comer frutas, vegetales y cereales
- Menor probabilidad de comer refrigerios poco saludables
- Menor probabilidad de comer que fumen, usen marihuana o beban alcohol
Por otra parte, las comidas en familia ofrecen la oportunidad de presentar al niño nuevos alimentos y de que usted dé el ejemplo llevando una dieta saludable.
Generalmente los adolescentes no se entusiasmen con la perspectiva de comer en familia; pues están tratando de establecer su independencia.Ciertos estudios han demostrado que los adolescentes todavía desean los consejos y la opinión de sus padres, por lo cual la hora de la comida en familia debe usarse como una oportunidad para re-conectarse.
- Permita que el adolescente invite a un amigo a comer.
- Involucre al adolescente en la planificación de la comida y la preparación de los alimentos.
- Haga que la hora de la comida sea un momento agradable y donde uno se sienta a gusto, sin discusiones o sermones.
Abastecerse de alimentos saludables
Los niños, comen todo lo que está disponible en la casa, por lo tanto es importante controlar las provisiones: los alimentos que sirve en las comidas y los que tiene a mano para refrigerios.
- Incluya frutas y verduras en la rutina diaria, tratando de servir un mínimo de cinco porciones diarias. Asegúrese de servir frutas y verduras en todas las comidas.
- Facilite que el niño elija refrigerios saludables, teniendo a mano frutas y verduras listas para comer. Otros refrigerios saludables son el yogur, los tallos de apio con mantequilla de maní o las galletas integrales con queso.
- Sirva carnes desgrasadas y otras buenas fuentes de proteína, como el pescado, los huevos y las frutas secas.
- Compre panes integrales y cereales, para que el niño ingiera más fibra.
- Limite el consumo de la grasa, evitando las comidas fritas y cocinando los alimentos en el horno, en la parrilla o al vapor. Elija productos lácteos de bajo contenido graso o descremados.
- Limite las comidas en restaurantes rápidos y los refrigerios poco nutritivos,como las papas fritas y los dulces, no los elimine por completo de su casa, pero ofrézcales “de vez en cuando” para que el niño no se sienta privado por completo de ellos.
- Limite las bebidas dulces, como las gaseosas y las bebidas con sabor a fruta. En cambio, sirva agua y leche descremada.
Cómo dar un buen ejemplo
La mejor manera de estimular al niño a comer de manera saludable es dando el ejemplo. Los niños imitan a los adultos que ven a diario. Si usted come frutas y verduras, y consume alimentos poco nutritivos, estará enviándole el mensaje correcto.
Otra manera de dar un buen ejemplo es limitando el tamaño de las porciones y evitando comer de más. Hable sobre el estar satisfecho, en especial con los niños pequeños. Diga algo como “esto está delicioso, pero estoy satisfecho y no voy a comer más”.
¡Mucho cuidado! Los padres que siempre están a dieta o quejándose de sus cuerpos pueden fomentar estos mismos sentimientos negativos en los niños.
No pelee por la comida
Los niños deben decidir si tienen hambre, qué desean comer de los alimentos que les sirven y cuándo se sienten satisfechos pues los padres controlan los alimentos disponibles para los niños, tanto a la hora de la comida como entre las comidas:
- Establezca un horario para las comidas y los refrigerios. Está bien elegir no comer cuando tanto los padres como los niños saben a qué hora es la siguiente comida o refrigerio.
- No obligue el niño a comer toda la comida en el plato. Eso les enseña a seguir comiendo aunque se sientan satisfechos.
- No soborne o recompense a los niños con la comida. Evite usar el postre como recompensa por haber terminado la comida.
- No use la comida como demostración de amor. Demuestre su amor abrazando a los niños, dedicándoles un tiempo o elogiándolos.
Involucre a los niños
A la mayoría de los niños les agrada participar en la selección de los alimentos que se sirven en las comidas. Converse con ellos sobre las diferentes opciones y la planificación de una comida equilibrada. Algunos niños quizá deseen ayudar en la compra y en la preparación de los alimentos.
En el supermercado, enseñe a los niños a leer las etiquetas para que comiencen a aprender sobre los valores nutritivos.
En la cocina, asígnele a su hijo tareas apropiadas para su edad de modo de evitar que se lastime o se sienta abrumado. Al final de la cena, no se olvide de elogiar al cocinero.
Los almuerzos escolares también pueden servir de aprendizaje para los niños. Es más, si puede lograr que ellos comiencen a pensar en lo que van a almorzar, es probable que pueda ayudarlos a hacer cambios positivos.
Sugiera que digan qué tipos de alimentos les gustaría comer en el almuerzo y comprar alimentos saludables que puedan llevarse a la escuela.
Los hábitos alimenticios que usted le ayude a formar en el presente pueden encaminarlo hacia decisiones más saludables por el resto de su vida.












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